Episodio del podcast: Me Cago en Tó
Hoy hablo de cómo, una vez terminada la visita del Papa en Madrid, también se acaba el circo del postureo y la falsedad de algunos. Durante días, la ciudad se llenó de gestos impostados, declaraciones grandilocuentes y una devoción de escaparate que desaparece tan rápido como se monta el escenario. Cuando se marchan las cámaras y se desmontan las vallas, queda al descubierto lo de siempre: quienes solo se acercan a la fe cuando da rédito, quienes convierten lo espiritual en marketing y quienes usan lo religioso como disfraz momentáneo. Y al final, lo único auténtico es el cansancio de quienes lo ven repetirse cada vez.
