Episodio del podcast: Me Cago en Tó
Hoy hablo de lo fácil que resulta para algunos hablar en nombre de los españoles, apropiarse de una voz colectiva que nadie les ha dado, mientras que lo realmente difícil es no acabar haciendo luego lo que les da la gana. Esta distancia entre el discurso y los hechos alimenta la desconfianza, convierte las promesas en simple ruido y demuestra cómo el uso del ‘pueblo’ como escudo retórico sirve más para justificar decisiones que para representar a nadie.
