Episodio del podcast: Me Cago en Tó
Hoy hablo de cómo se exprime al friki hasta dejarlo seco mientras se le ofrecen experiencias y productos vacíos. Una dinámica cada vez más evidente en la que la industria prefiere exprimir la pasión y la fidelidad de los fans antes que cuidar el contenido, innovar o respetar a quienes sostienen todo este negocio. Se vende humo disfrazado de nostalgia, se repiten fórmulas sin alma y se confía en que el entusiasmo del público lo aguante todo, aunque cada vez haya menos que ofrecer.
