Episodio del podcast: Me Cago en Tó
Hoy hablo de lo que significa sentirse, ahora más que nunca, orgulloso del Rayo Vallecano. No es solo un equipo: es un barrio, una forma de entender el fútbol y una identidad que no se compra ni se fabrica. En un panorama donde el deporte se ha convertido en negocio, el Rayo sigue recordando que todavía existe un fútbol que se vive desde abajo, que se sufre y se celebra con la misma intensidad. Y cuando el equipo responde en el campo, cuando demuestra coraje y dignidad, ese orgullo se multiplica y se convierte en algo que trasciende lo deportivo.
