Episodio del podcast: Me Cago en Tó
Hoy hablo de cómo muchos de los que gobiernan nuestros ayuntamientos parecen estar más centrados en utilizar las instituciones municipales como plataformas de campaña y confrontación política que en resolver los problemas reales de las ciudades y los pueblos. Mientras se dedican esfuerzos a la propaganda, los eslóganes y las disputas entre partidos, cuestiones fundamentales como la limpieza, el mantenimiento de las calles, la vivienda, la movilidad, la seguridad o las infraestructuras siguen esperando soluciones.Los ciudadanos no eligen a sus representantes municipales para que estén permanentemente en campaña electoral, sino para que gestionen los recursos públicos de forma eficaz y mejoren su calidad de vida. La política local debería ser la administración más cercana a las personas y, precisamente por ello, la más orientada a los resultados y menos a la lucha partidista.Cuando los ayuntamientos se convierten en escenarios de batalla política permanente, el riesgo es que los problemas cotidianos de los vecinos queden relegados a un segundo plano. Gobernar debería consistir en solucionar problemas, no en utilizarlos como herramientas de propaganda.
