No les cuesta nada contestarnos, pero siempre resulta más fácil desaparecer o refugiarse en la burocracia.

Episodio del podcast: Me Cago en Tó

No les cuesta nada contestarnos, pero siempre resulta más fácil desaparecer o refugiarse en la burocracia. Hoy reflexiono sobre cómo esta actitud, tan extendida en instituciones, empresas y organizaciones, acaba generando frustración, desconfianza y una sensación de abandono en quienes solo piden una respuesta mínima. No es una cuestión de recursos, sino de voluntad: cuando la burocracia se convierte en escudo, la comunicación se rompe y la responsabilidad se diluye.

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