Episodio del podcast: Me Cago en Tó
Hoy hablo de cómo, tras las elecciones andaluzas, estamos incluso peor que antes. Una sensación extendida entre quienes ven que las promesas de cambio se diluyen en cuanto se apagan los focos y que, más allá de los discursos triunfalistas, la realidad cotidiana apenas mejora. Esta distancia entre lo que se promete y lo que finalmente se hace alimenta el desencanto, refuerza la idea de que nada cambia realmente y deja claro que la política sigue siendo, para muchos, un juego de expectativas que rara vez se cumple.
